viernes, 26 de diciembre de 2014

Lecciones de la navidad - Parte I

La navidad es un tiempo hermoso, un tiempo de paz y reflexión un tiempo donde por alguna razón, sacamos lo mejor de nosotros para darlo a aquellos que amamos y donde vemos la vida desde una perspectiva muy diferente. Esto fue lo que me paso esta navidad a mí, me lleno un espíritu diferente, una visión más amplia de la vida y una determinación de ser mejor.

Una de esas lecciones que se quedaron grabadas profundamente en mi vida esta navidad, es la importancia de la familia y amigos. Tuvimos una cena en la casa de mis padres, donde asistieron varios familiares y amigos de la familia, fue una cena sencilla pero especial.

Hubo un acontecimiento que me llamo mucho la atención y creo que ya es algo muy normal en todo el mundo en general. Mientras se hacían todos los preparativos para la cena, la mayoría estábamos sentados en la sala y el comedor, pero solo pocos estaban allí verdaderamente, ¿por qué? Porque la mayoría estaba en su celular, hablando con personas distantes, y cada uno estaba envuelto en su mundo. Que gracioso esto, mientras podemos disfrutar con personas que solo vemos de vez en cuando y fortalecer nuestros lazos de amistad, conocernos mejor, reírnos con experiencias, historias y chistes en general, lo que paso la mayor del tiempo es que estuvimos en envueltos en el mundo virtual de una u otra manera y nos perdimos en parte de lo que pudo haber sido una experiencia mucho más significativa, no digo que no fue significativa, de hecho fue muy especial, pero digo que puedo haber sido mucho más.

Por el contrario al día siguiente, mi esposa, mis padres, mi hermano y yo decidimos ir a desayunar afuera, salimos y buscamos algunos lugares, al final nos quedamos en un agradable lugar al aire libre, el lugar era de todo mi gusto. Estuvimos ahí por una hora aproximadamente, pero sin duda fue 1000 veces mucho mejor que el tiempo que compartimos en la cena. ¿Por qué? Por la simple y profunda razón que nos dimos tiempo para estar entre nosotros, disfrutar de las historias que teníamos para contar, porque cualquier cosa que pasaba la hacíamos un chiste, recordamos experiencias de nuestra vida y al final quedo conmigo fue de que lo más importante de esta tierra son los momentos que cultivamos como familia y amigos y puedo decir sin equivocarme, que lo mismo sucedió con los otros.

Mi resolución fue la siguiente, NUNCA MÁS VOLVERÉ A DEJAR QUE LA TECNOLOGÍA Y EL MUNDO VIRTUAL ME PRIVE DE TENER VERDADERAS EXPERIENCIAS CON LAS PERSONAS QUE AMO Y QUE ESTAN PRESENTES EN ESE MOMENTO.


Se aproxima la fecha de fin de año, estoy seguro que es un tiempo en el que como familias volveremos a reunirnos, es mi deseo que dejemos de lado la tecnología y disfrutemos de los que están presentes, has la prueba y verás cuán agradable es compartir con los que están presentes, al fin y al cabo están presentes por alguna razón, son tus seres queridos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Metas, planes y sistemas

Nota: en el post el fuego dentro de ti, escribí lo siguiente: TU DESEO ARDIENTE HACE QUE TU VIVAS CON PROPOSITO Y DIRECCIÓN” -si aún no lo has leído te recomiendo que lo hagas antes de seguir leyendo este post ya que te dará mayor dirección en cuanto a lo que sigue- me imagino que ya habrás pensado en cuanto a que dirección es la que quieres que tome tú vida, que quieres logra en ella –si aún no lo has hecho, este es el momento, lee el post tu deseo ardiente parte II y dale dirección a tu vida-
Ahora sí, entrando en el tema del post quiero tratar, primero voy a definir qué es una meta qué es un plan y qué es un sistema y luego mostrarte como el uno te ayuda a alcanzar el otro y como uno le da propósito al otro.

Meta: El mejor significado de meta que he encontrado es este “Las metas reflejan los deseos de nuestro corazón y nuestra visión de lo que podemos lograr” (P.M.E., pag 156)

Planes: Son las acciones que vas a hacer a fin de lograr tu meta, en otras palabras es el camino que vas a transitar hasta tu meta.

Sistema: un sistema según mi opinión sería como un hábito, ya que el sistema son las acciones que realizas de manera diaria, que te ayudan a desarrollar la autodisciplina y lograr resultados en lo que haces.

Muchas personas tienen opiniones diferentes en cuanto a cuál es la más importante, en especial entre las metas y los sistemas, unos dicen que las metas son las más importantes y que los sistemas lo único que hacen es que trabajes duro y sin rumbo, y por otro lado otros dicen que las metas solo te frustran ya que cuando logras una meta entonces ya debes ponerte una más alta y al final no disfrutas bien tu logro.

Yo pienso que lo mejor es no verlas como dos herramientas separadas sino más bien como dos herramientas trabajando para ti y tus sueños, como mencione anteriormente, los sistemas te ayudan a lograr tus metas y tus metas le dan propósito y dirección a tus sistemas, por ejemplo supongamos que nuestra meta es desarrollar un six-pack –tú meta- o cuadritos como le llamamos en Colombia, creas un entrenamiento para perder grasa, tonificar y fortalecer tu abdomen –tú plan- y te comprometas a hacer cada día algo para logarlo –tú sistema- para que en 6 meses ya tengas tu abdomen marcado y fuerte.

Ok ahora piensa en ¿qué pasaría si tuvieras tú meta y plan pero no fueras constante en el ejercicio, ósea, con tu sistema? quizás podrías mejorar un poco, pero Obviamente no lograrías tu meta. Ahora ¿qué pasaría si haces ejercicio diariamente, pero este no tiene un propósito concreto? Lo más seguro es que veras un mejoramiento producto de tu disciplina pero al ser algo sin un propósito concreto, solo alcanzaras un poco de lo que pudiste haber logrado si tuvieras un objetivo claro. O si tuvieras una meta y un sistema pero no tuvieras un plan lo que pasaría simplemente es que tu visión y tus actos no estarán encaminados hacía el mismo lado ¿Vez por qué son tan importantes los tres y por qué los tres se complementan?

Ahora, en estos tiempos de diciembre, muchas personas se hacen “resoluciones de fin de año” o “metas para el próximo año” estoy seguro que muchos hacemos esto, pero más seguro estoy que solo unos pocos pueden recordar y mantener lo que se propusieron para cuando febrero recién empieza.
Entonces que debemos hacer para que esto no pase y el próximo año podamos cumplir nuestros compromisos y que nuestro próximo año sea “el mejor año de nuestra vida” es simplemente establecer metas que nos muestren el lugar donde queremos llegar, crear planes que establezcan el camino nuestra meta y organizar sistemas que nos mantengan en el camino.


viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Cuantos años tienes?

¿Cuántos años tienes? Esta es una pregunta muy interesante, cuando pregunto ¿Cuántos años tienes? No me refiero específicamente a cuantos años han pasado desde que naciste hasta ahora, no me refiero a tu edad, no, por el contrario me refiero a cuantos años de tu vida en verdad los has aprovechado y crecido.

Podrás estar pensando, bueno cada año aprendo algo nuevo, cada año tengo experiencias que me hacen crecer, cada año conozco nuevas personas y gano nuevo conocimiento, eso es 100 % cierto, de hecho te aseguro que cada día aprendemos algo, hablamos con alguien que no conocías, pero el hecho es que ¿en verdad creces cada año? O ¿sigues teniendo los mismos desafíos que tenías años atrás? En otras palabras, estás viviendo años iguales o estas logrando ALGO GRANDE cada año.

Con “ALGO GRANDE” me refiero a cosas como aprendiste un nuevo idioma, aprendiste a tocar un nuevo instrumento, te casaste, tuviste un hijo, superaste una adicción o te levantaste de la quiebra, lograste fortalecer grandemente tus relaciones personales, empezaste un negocio propio o recibiste un reconocimiento importante en tu campo de interés, etc. En realidad puede ser cualquier cosa que marque tu vida, que te haya hecho una mejor persona, más capaz, más apta, más inteligente, que en verdad hayas dicho algo como: “Este fue el mejor año de mi vida”.

Piensa por un momento en esto ¿Cuál fue tu mejor año? ¿Qué paso ese año que hizo que fuera el mejor? Más importante aún ¿Qué hiciste para que fuera tu mejor año? No tiene que ser necesariamente un año perfecto o lleno de éxitos, de hecho muchas personas crecen y aprenden más tras pasar por una gran prueba personal, superarla y al final descubrir que crecieron más que nunca gracias a esa prueba.

En los próximos post, hasta el fin del año hablaré más en cuanto a cómo puedes hacer de este próximo 2015 y todos tus otros años “el mejor año de tu vida


Mi pregunta final entonces es ¿cuántos años tienes?