La navidad es un tiempo hermoso,
un tiempo de paz y reflexión un tiempo donde por alguna razón, sacamos lo mejor
de nosotros para darlo a aquellos que amamos y donde vemos la vida desde una perspectiva
muy diferente. Esto fue lo que me paso esta navidad a mí, me lleno un espíritu
diferente, una visión más amplia de la vida y una determinación de ser mejor.
Una de esas lecciones que se
quedaron grabadas profundamente en mi vida esta navidad, es la importancia de
la familia y amigos. Tuvimos una cena en la casa de mis padres, donde
asistieron varios familiares y amigos de la familia, fue una cena sencilla pero
especial.
Hubo un acontecimiento que me
llamo mucho la atención y creo que ya es algo muy normal en todo el mundo en
general. Mientras se hacían todos los preparativos para la cena, la mayoría estábamos
sentados en la sala y el comedor, pero solo pocos estaban allí verdaderamente,
¿por qué? Porque la mayoría estaba en su celular, hablando con personas
distantes, y cada uno estaba envuelto en su mundo. Que gracioso esto, mientras
podemos disfrutar con personas que solo vemos de vez en cuando y fortalecer nuestros
lazos de amistad, conocernos mejor, reírnos con experiencias, historias y
chistes en general, lo que paso la mayor del tiempo es que estuvimos en
envueltos en el mundo virtual de una u otra manera y nos perdimos en parte de
lo que pudo haber sido una experiencia mucho más significativa, no digo que no
fue significativa, de hecho fue muy especial, pero digo que puedo haber sido
mucho más.
Por el contrario al día siguiente,
mi esposa, mis padres, mi hermano y yo decidimos ir a desayunar afuera, salimos
y buscamos algunos lugares, al final nos quedamos en un agradable lugar al aire
libre, el lugar era de todo mi gusto. Estuvimos ahí por una hora
aproximadamente, pero sin duda fue 1000 veces mucho mejor que el tiempo que
compartimos en la cena. ¿Por qué? Por la simple y profunda razón que nos dimos
tiempo para estar entre nosotros, disfrutar de las historias que teníamos para
contar, porque cualquier cosa que pasaba la hacíamos un chiste, recordamos
experiencias de nuestra vida y al final quedo conmigo fue de que lo más importante de esta tierra son los
momentos que cultivamos como familia y amigos y puedo decir sin
equivocarme, que lo mismo sucedió con los otros.
Mi resolución fue la siguiente, NUNCA MÁS VOLVERÉ A DEJAR QUE LA TECNOLOGÍA Y EL MUNDO VIRTUAL ME PRIVE DE TENER VERDADERAS EXPERIENCIAS CON LAS PERSONAS
QUE AMO Y QUE ESTAN PRESENTES EN ESE MOMENTO.
Se aproxima la fecha de fin de
año, estoy seguro que es un tiempo en el que como familias volveremos a
reunirnos, es mi deseo que dejemos de lado la tecnología y disfrutemos de los
que están presentes, has la prueba y verás cuán agradable es compartir con los
que están presentes, al fin y al cabo están presentes por alguna razón, son tus
seres queridos.